La rehabilitación desempeña un papel fundamental en la recuperación de pacientes que han sufrido lesiones musculoesqueléticas, intervenciones quirúrgicas o enfermedades degenerativas. Su objetivo principal es reducir el dolor, recuperar la movilidad y mejorar la capacidad funcional para que la persona pueda retomar sus actividades cotidianas con la mayor autonomía posible.
En este contexto, el ozono medicinal se ha incorporado en algunos centros especializados como una terapia complementaria dentro de programas de rehabilitación. Aunque no sustituye a la fisioterapia ni a otros tratamientos convencionales, puede formar parte de un abordaje multidisciplinar cuando el especialista considera que existe una indicación adecuada.


